jueves, 28 de mayo de 2015

Análisis de Ether One

Ether One para PS4 llega a PS Plus en mayo dispuesto a introducirnos en la mente de un demente. ¿Listos para sanar mentes enfermas?

Ether One es una de las propuestas más originales que hemos podido disfrutar en PS Plus durante los últimos meses, ya que su desarrollo y temática se aleja bastante de la  mayoría de juegos que nos ofrece este servicio.

Inicialmente lanzado en PC, Ether One para PS4 mantiene todos los elementos que ya vimos en compatibles, por lo que -de nuevo- nos ofrece un viaje al interior de un cerebro "tocado" por una enfermedad tan terrible como es el Alzheimer.

Así, y desde una vista en primera persona, en el juego asumimos el papel de un "sanador de mentes". Un misterioso personaje capaz de penetrar en la cabeza de los enfermos mentales y "unir sus piezas mentales" con el fin de recomponerlas.

Suena interesante, ¿verdad? Pues os aseguramos que lo es. Pero eso sí, no es una experiencia apta para todos los jugadores. Vamos a explicar por qué.

Un viaje en solitario al interior de la mente humana

Lo primero que llama la atención cuando nos introducimos en el mundo de Ether One es la sensación de soledad que nos invade. Durante toda la aventura avazamos en solitario, y en ningún momento nos cruzamos con otro personaje secundario.

Para desarrollar la historia  sus creadores han optado por salpicar los escenarios de elementos con los que interactuar, cartas o notas que, poco a poco, nos van desgranando un argumento muy elaborado e interesante.

Por esto, y como podéis imaginar, la exploración es la piedra angular del desarrollo, y recorrer las diferentes zonas en busca de la más mínima pista u objeto supone el grueso de un juego con un ritmo lento, muy lento, y que invita a jugar con calma mientras observamos hasta el más mínimo detalle y leemos cada documento detenidamente.

Para completar este rompecabezas (nunca mejor dicho) hay otro elemento principal que marca nuestro viaje: los puzles, que son muy numerosos y -algunos de ellos- de lo más rebuscado.

Puzles que te hacen perder la cabeza

Repartidos a conciencia durante toda la aventura, los rompecabezas que nos propone Ether One son tan variados como, en muchos casos, realmente complicados de encontrar o solucionar. Y es que algunos de ellos están tan sumamente integrados en el desarrollo que nos cuesta ser conscientes de que estamos inmersos en uno.

De todos modos, la mecánica general suele ser siempre la misma: desde una sala central, en la que podemos almacenar objetos y a la que es posible acceder instantáneamente en cualquier momento, nos trasladamos a diferentes zonas, que pertenecen a recuerdos de la persona que debemos sanar.




Por ello, y debido a que nuestro protagonista solo puede llevar un objeto a la vez, tenemos que realizar viajes constantemente a este refugio, en el que podemos hacer inventario de todo lo que hemos recogido hasta el momento y pensar concienzudamente hacia dónde encaminar nuestros pasos a continuación, circunstancia que contribuye a ralentizar aún más el ritmo de la aventura.

Por todo esto, Ether One no es un juego para todo tipo de jugadores; aquellos que gusten de experiencias más movidas encontrarán el juego tedioso y aburrido, pero si contáis la paciencia suficiente, os gustan los puzles y amáis las buenas historias, el título de White Paper Games es capaz de ofrecer una experiencia de lo más interesante.

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